El día sin buenos días

El anciano al despertar
Se da cuenta que no recibirá los buenos días

Y al salir al campo el amor no le grita
Para desearle un “FELIZ DÍA”

Y al llegar la noche
El viento que se cuela por la ventana
Le informa que mañana
No tendrá bajo la puerta aquella flor amarilla

El domingo nadie le llama “viejo ya esta lista tu comida”
El lunes la abandona y se abandona
El martes frente a un jardín de amapolas
Se da cuenta como pasan las horas

Y al traspaso de los días toma una fotografía
Y se pregunta
“Ay, Amelia cuando dejaste de ser mía”.

Frustraciones.

Vivimos en constantes frustraciones
Hemos querido escapar
Escondernos entre montañas
Refugiarnos en el silencio
Perdernos entre senderos.

Somos consumidos  constantemente por la frustración
La frustración de no poder hacer lo que grita el alma.

Libertad, el deseo del mundo inmundo.

Abrir sentimientos sin miedo de ser desechos
Hablar con seguridad y expresarse libremente
Así como un ave ejerce su vuelo por primera vez
Sin miedo de ser traicionado por el propio viento.

Extraño extrañar

Es extraño extrañar las palabras que solíamos decir
Es extraño extrañar los sonidos del ayer
Estaba atrapada sin saberlo.

Es extraño extrañar que ya no puedo verte más
Es extraño saber que te he puesto en libertad.

Es extraño pero cuando te abrazo
Tú evitas que mi corazón envejezca
Cuando los días se vuelven cortos
Y las noches se vuelvan frías.

Todo este tiempo mi cabeza estuvo abajo
Él me enseño a olvidar
Y ahora no recuerdo quien soy
Lo único que sé es en quien me he convertido.

Si pudiera reconstruir al amante perfecto
Serías tú
Tú descubierto frente al paraíso de las amapolas.

Ya quiero cruzar este valle para estar entre tus manos y sentirme viva como aquellos días que extraño sin saber cuanto.

 

Sin aire.

Lo más difícil de mis días es respirar
Lo hago sin pensarlo o debo que pensar para hacerlo parece sencillo.
todos tenemos ese instinto para inhalar y exhalar.
Respirar.
¿Cuál es la ciencia? ¿Cuál es la complicación?
 
Lo hago todos los días y a pesar de eso siento que me falta el aire.
Cuando recibo una noticia que me quita el piso sobre el que me sostengo sigo respirando, pero siento que no puedo.
 
Cuando lo vi soltar el volante, desde ese día inhalo nada.
Y cuando lo vi irse mis pulmones olvidaron cómo obtener aire.
Pero después de terminar lo que tenía con el hombre que me desgarraba la garganta, respiré por varios días sin sentir que el aire entrara.
Y siempre al llegar la noche eventualmente te quedas sin aire y no lo vuelves a recuperar.

Noche de febrero

Una noche de febrero entendí
que todo amante se convierte en cenizas.

Es como sí tómaras una hoja de papel
le prendieras fuego con un fósforo encendido
la hoja también se convierte en flama
y después se divide en humo y cenizas
el humo es tu alma
y tu cuerpo las cenizas
Tus cenizas van quedando
en poemas de desamor y depresión
en los lugares donde fuiste feliz en silencio
y es allí, sin saberlo es donde dejas rastros de tu corazón
la mayor parte de el queda en los recuerdos
o en las manos de aquella persona que fue amada
y es así como todo amante se convierte en cenizas.

Una carta desesperada

No lo digo como un sentimiento
lo digo como una acción, te vi.
te vi siendo tú, recién abres los ojos
aún la mañana está oscura
y te levantas, el deber llama
te paras y caminas al baño con tu ropa aún arrugada
y cuando regresas me llamas por mi nombre
con tu voz aún ronca.

Te veo ser tú y me recorre un escalofrío
de esos que erizan toda la piel
que contraen todo el cuerpo y la mañana deja de darme frío.

Te vuelves etéreo
y lo único que puedo decir es
“te quiero”.

Me parece que aún tenemos un tiempo
disponemos de unos minutos para ser quien queremos
para volver a recostarnos y cobijarnos
con una delicada sábana que apenas y nos toque la piel.

Dispongamos de este momento
volvamos a soñar con estrellas brillantes
que alumbran desde nuestro techo
no importa que el viento se cuele por la ventana.

ÁBRELA.

permite que el rocío de esta mañana húmeda nos humecte la piel
porque no siempre tengo ese beneficio
de despertar sin sueño y disfrutar del sentir que hoy
que esta mañana invade mi cuerpo y no sólo eso
se mete en mi pensamiento descaradamente.

Es simple, porque estamos formados para encajar
somos mitades perfectas que embonan a la perfección
no desaprovechemos de esa naturaleza
que nos deja ser como somos
de esa naturaleza que nos formó para gozar de momentos como estos.

Y lo lamento si de repente no entiendes lo que digo
me veo en la necesidad de utilizar metáforas
y de jugar con las palabras para dar sentido a lo que pienso
porque me arriesgo a ofender a más de uno
y ese no es el propósito.

“Te quiero”

Y esta vez lo digo con el corazón
con mi corazón lleno de sentimientos amorosos
sólo para ti.

Ahora hablo de amor de cosas cursis y sentimentales
me tienes justo donde quieres
tómalo como gustes… eso lo dejo a la imaginación.

estás donde quiero, justo donde me gusta que estés…
En el centro de mi universo
en el centro de mi corazón.

Dos palabras, muy sencillas tal vez, pero tan versátiles
es por eso que me encantan esas palabras
porque puedo jugar con ellas
puedo jugar contigo y jugar a que trates de entender a lo que me refiero.

Claro que también podría decir que “te amo”
porque en verdad lo hago
“te quiero TANTO”
que bien podría decir te amo.
Pero me limito a hacer lo que en mis manos está
para demostrártelo, para que te quede bien claro.

Pero no podría hacer con esas palabras lo que hoy hago.
Dos palabras que demuestran ser útiles en cualquier situación: “Te quiero”
Dependiendo a la situación tómalo como gustes.

Surgiendo del océano.

Te recuerdo surgiendo del océano
te recuerdo frente al atardecer
siendo parte de su fenómeno de colores.

Mientra el día termina por nuestras ventanas
tus caricias terminaban en mis muslos duros.

Te demostrare cada noche junto a vos que no estáis solo
puedes encontrarme hasta en el humo de tu porro
por que cada vez que me hacéis el amor haces de mi cuerpo vapor.

Me encontrarás en el silencio
por que el silencio no es siempre silencio del todo
a veces se escucha desde el fondo el tarareo de nuestra canción.

Si un día sentís que te hace falta aquella mujer que te agita el alma
cierra los ojos, abre la boca y proclama su nombre sin ataduras en la garganta.

Y aparecerá vagando en tus recuerdos.